lunes, febrero 28, 2011

Ideas

Una vez, en uno de sus libros, un escritor fantástico (Terry Prachet) dijo que las ideas están pululando en el espacio esperando ser captadas por esa persona sensible que tiene la capacidad de conectar con ellas, a esas personas las llamamos genios, cuando son capaces de desarrollar una de esas ideas geniales. Yo estoy completamente de acuerdo con él, de hecho hay pruebas feacientes del hecho, del hecho de que las ideas, buenas o malas, son propiedad del inconsciente colectivo y de que existe gente capaz de tener la misma idea a la vez, aún en distintos puntos del planeta, la diferencia estriba, a mi modo de ver, en el desarrollo que se le da a esa idea. Por ejemplo Neil Gaiman creó una novela gráfica maravillosa “Los libros de la magia” y, paralelamente, J.K. Rowling escribía “Harry Potter”. Hay quién dice que Rowling plagió a Gaiman, pero yo no estoy de acuerdo, yo creo que los dos captaron la misma idea y que ambos la desarrollaron de un modo diferente y absolutamente genial, aunque, claro, como es la misma idea, tienen similitudes y paralelismos. A ver, a mi me pasa a menudo que llego a conclusiones o tengo ideas brillantes, solo para descubrir que otra persona, en otro lugar la tuvo primero y la realizó, o que alguien a plasmado mis más profundos pensamientos en un libro que se ha convertido en un best seller de tirada mundial... Y entonces me veo diciendo “anda, mira, que bien expones este escritor mis ideas....” Y es que el inconsciente colectivo existe y, ciertamente, las ideas andan por ahí pululando para ser captadas por cualquiera.

Terry Prachet, en su libro, tambien hablaba de un tipo determinado de persona que no llegaba nunca a la genialidad por su falta de concentración, porque era tan “sensible” que las ideas se agolpaban en su cabeza impidiendose el crecimiento unas a otras, este es el caso de las personas que empiezan muchas cosas (por ejemplo escritores que comienzan muchas novelas y no terminan ninguna, ect) pero no son capaces de terminar ninguna, y esto sucede porque no bien está surgiendo alguna idea estupenda, aparece otra con un aspecto todavía mejor y, automaticamente, abandonamos la primera para centrarnos en la segunda, pero, entonces, aparece una tercera y una cuarta, y cuando dejan de surgir genialidades, empiezana “pelear” unas con otras disputandose el primer lugar, y por tanto el llegar a ser realizadas.

Soy una persona mediocre, creo que nunca alcanzaré la genialidad, ni sobresaldré sobre el resto de la humanidad, por ninguna de mis “brillantes” cualidades, porque, mal que me pese, soy absolutamente normal, y aunque la normalidad es buena, es una afrenta para mi que me esfuerzo todos los días por ser diferente, por no confundirme con la gris multitud (será afán de protagonismo o querer llamar la atención, o, simplemente, que soy la tercera de 4 hermanos y la competencia era muy dura cuando era niña), bueno, en fin, la cuestión es que a pesar de todo, mi cabeza siempre se ha visto desbordada de ideas que no han llegado nunca a termino... hasta ahora. Y digo hasta ahora porque he descubierto, más vale tarde que nunca, que el truco está en concentrarse en una sola cosa cada vez, o un par de ellas, pero de la misma clase y con procesos similares, obviando todas las demás ideas, lo cual no siempre es sencillo.